Opinión

LLA arde. Unos prohíben por decreto preguntar por sus creencias esotéricas. Otros esgrimen supuestos videos. Para cuidarlo, ¿no sería mejor contar lo que le pasa? A veces el miedo es una cárcel imaginaria que cuando se la enfrenta, desaparece.

Un auténtico liberal, además de abrir la economía, debería ampliar la información pública en vez de restringirla, agrandar para el pueblo y achicar para los funcionarios los organismos culturales en vez de querer suprimirlos y darle la mayor autonomía posible a todas las instituciones republicanas en lugar de buscar concentrarlas bajo su poder.

Córcholis diría algún viejo pirata por tamaña afirmación. La repito ante la actualidad que me sorprende y asusta apelando a la autoridad indiscutible de quién dijo esto: Albert Einstein.  Instalado en mi observatorio jardín y taza de café mediante, dejo fluir las ideas. Fluir, pasar, deslizarse, se emparentan de alguna forma con ese río donde supuestamente se bañaba Heráclito reconociendo que ni él ni el río eran los mismos cada vez. 

Los argentinos necesitamos recuperar la convivencia civilizada y pacífica en el marco del Estado de Derecho.

Sarmiento señala la contradicción que todos los argentinos tenemos, nuestras ansias de que nos reconozcan como civilizados y la barbarie natural que asoma en nosotros.

Si el triángulo de oro -para copiar la definición que acaba de hacer Javier Milei respecto de la estructura decisoria del gobierno- pensó alguna vez que la votación capaz de consagrar a Ariel Lijo y Manuel García Mansilla como ministros de la Corte Suprema de la Nación sería apenas un trámite, se equivocó de medio a medio. En realidad el presidente y sus dos todopoderosos laderos -Karina y Santiago Caputo- se han metido en un verdadero berenjenal del cual no saben bien de qué manera salir indemnes.

“Era más blanda que el agua, que el agua blanda”, comienzan las estrofas de un tango legendario. Así de blando fue el debut del ¿acuerdo? M-M, que de a ratos parece que solo comparten la consonante con la que empiezan ambos apellidos. No mucho más que eso. Dado que puede ser que esa entente sea un dato central de la política argentina –sobre todo mirando a 2025- es que obliga a ser detallista con lo acontecido para así poder otorgar probabilidades de éxito o fracaso.

Pregunta inicial: ¿Alguien puede creer que las manifestaciones “de jubilados” sean realmente de jubilados? ¡Por favor! ¿Me disculpan?: ¡Déjenme de joder! 

Esbirros. Esa fue la palabra que usó Cristina Kirchner en 2023 en su descargo después de la condena por la causa Vialidad. Hablándole directamente al CEO del Grupo Clarín, dijo entonces: “Magnetto, puede darles la orden a sus esbirros de Casación y de la Corte Suprema de que me metan presa”. Aludía así a diciembre de 2023, cuando quedara desprovista de sus fueros.

Cada vez somos más los que nos preguntamos por qué la sociedad, y en particular las clases medias y los pobres, aceptan los rigores de este gobierno cuando en otras circunstancias por mucho menos escandalizaban las calles con sus protestas. Hay respuestas tentativas a ese interrogante porque en política siempre hay respuestas por más insatisfactorias que sean. Se dice que Javier Milei heredó una catástrofe y que está intentando remontarla.

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