Opinión

Es imprescindible, sobre todo después de las revelaciones que sacuden por estos días a la opinión pública, recrear la confianza en las instituciones. Entre muchos otros aspectos, no parece admisible que un político condenado por delitos de corrupción sea candidato a un cargo electivo. Aunque a la gran mayoría de los argentinos le parecería natural y justo que en esos casos se inhabiliten las candidaturas, existe una laguna legal sobre esa cuestión que impide que los jueces puedan intervenir eficazmente para prevenir esa situación.

De la misma manera que amar el bien es santidad y salud de la voluntad, ver la realidad es sensatez y salud del entendimiento, a pesar de lo cual hay seres humanos que se conforman a sí mismos recibiendo la influencia del pensamiento de otra gente adoptándolo como propio, adquiriendo de tal modo idénticas inclinaciones.

Ahora en EE.UU. como antes en Suiza, el jefe de Estado endulzó los oídos ideológicos de los sectores más extremos de la política, la economía y el empresariado. Eso sin que hasta ahora haya redundado en beneficios para la Argentina más allá del ego presidencial.

Aunque más no fuera por asombro, Perón debió sobresaltarse en su tumba el viernes pasado cuando en Roma, rodeado de dirigentes de movimientos sociales, varios de ellos peronistas, el papa argentino hizo un extenso discurso en favor de la justicia social, despotricó contra la represión policial del justiciero activismo kirchnerista y repitió los clichés antirroquistas de la izquierda vernácula. Discurso histórico llamado a tener consecuencias políticas inmediatas.

La negativa argentina para adherir al Pacto del Futuro sugiere más bien una sobreactuación personal del presidente Javier Milei que una decisión estratégica en materia de política internacional.

El viaje a los Estados Unidos le sirvió al presidente Javier Milei para consolidar las expectativas en torno a lo que será la política económica bajo su mandato. Machacó con la defensa de la ortodoxia fiscal y dejó en claro que constituye el eje de su gestión.

Los historiadores del futuro probablemente dividan al pasado en una era en la que el hombre era la máxima creación del universo y otra donde este se somete a una inteligencia superior.

“Todo proyecto cultural esconde una estrategia de guerra”.

 Pola-Oloixarac

A continuación, un texto que envié a algunos amigos desde el sábado, y me permito alterar mi costumbre de escribir sólo una nota semanal porque ha circulado mucho en las redes pero atribuido a “Luis Avogadro”. Como no sé de quién se trata, prefiero entonces asumir la responsabilidad de mis dichos.

El Presidente hace burlas pueriles con los apellidos; aprovechando su posición de poder, ridiculiza opositores, llama “ratas” y “degenerados” a los legisladores, naturaliza el acoso a los periodistas

El Papa acaba de hacer un aporte valioso al futuro de la Iglesia.
Pero sorprendió al decir "acordémonos de Roca, que les cortó la cabeza a todos los aborígenes, una cosa vergonzosa”.

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