Opinión

Sin asunción de responsabilidades y creatividad, la política no se recuperará.

Costó, pero lo logró. Como si hubiese ganado una etapa de clasificación de la Copa Libertadores, el gobierno parlamentariamente más débil desde 1983, finalmente tuvo al menos una ley, con algunos detalles interesantes desde el punto de vista político. No tenerla, hubiese sido una catástrofe de imprevisibles consecuencias. Porque de un presidente promercado, los primeros que hubiesen empezado a desconfiar serían… los propios mercados.

Milei ahora cuenta con las herramientas que solicitaba, inclusive con algunas que normalmente no deberían tener los presidentes, como las delegaciones legislativas. Ahora debe enfocarse en algo que aparentemente no le resulta atractivo, la gestión

A nadie le escapa que el papado es la última monarquía absoluta existente en el mundo occidental. Imaginar, pues, que en el país natal del sumo pontífice un conjunto de curas villeros pueda transformar la ceremonia de la Misa en una suerte de acto de proselitismo peronista sin la anuencia de Francisco es no entender ni la naturaleza del poder de la Santa Sede con asiento en Roma, ni las preferencias ideológicas del sucesor de Pedro, ni tampoco su forma de actuar en la arena política. 

La aprobación de la Ley Bases y del paquete fiscal le aporta una herramienta clave al Gobierno, pero no disipa ciertas dudas en materia política

Rechazar sus objetivos es sumergirnos en la prehistoria de la “Ley de la Selva” o las continuas guerras para establecer hegemonías de unos sobre los otros

 

La tolerancia es según el diccionario de la lengua española “respeto a las ideas, creencias, o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias”.

El miedo al futuro está profundamente arraigado en la sociedad argentina desde hace años y conspira contra cualquier energía necesaria para erradicarlo. Es un miedo que no ha cesado de reproducirse y amenaza con perpetuar un escenario de fracasos, producidos por ilusiones de movimiento perpetuo hacia ninguna parte.

Atendamos de entrada a los fundamentos. La libertad de la persona, en procura de realizar su proyecto de vida, no se entiende sin una forma política que la contenga. Pese a desviaciones autoritarias y populistas, el único régimen valioso, adoptado por nuestra Constitución Nacional, es el que conjuga república y democracia. No hay pues libertad sin república ni república sin libertad.

Roberto había vivido siempre en Junín de Los Andes y estaba acostumbrado a los ritmos del pago chico. Corrían los fulgurosos años ’90 y aquel muchacho del interior llegaba con todas las ilusiones a trabajar por primera vez en una gran empresa en Buenos Aires. En un grupo económico realmente importante.

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