Opinión

 

El presidente uruguayo no fue descomedido respecto de su par argentino ni tampoco de nuestro país. Si Alberto Fernández no estuviese siempre a la defensiva, convencido de que sus socios del Mercosur se hallan empeñados en perjudicarnos, habría medido su respuesta. Pero a esta altura de su vida no va a cambiar ni su temperamento ni su personalidad.

 

Como se sabía, o sea, sin ninguna sorpresa, la segunda ola de la epidemia de COVID 19 está llegando y golpeando a la Argentina. Pero a pesar de que estábamos muy advertidos -especialmente por la información proveniente del invierno en el hemisferio norte, el Gobierno Nacional exhibe el mismo nivel de confusión, improvisación y arbitrariedad que el que demostró el año pasado. Claro está, sin siquiera las magras capacidades con las que contó en los primeros meses del 2020, luego de implementada la cuarentena.

 

 

Eric Campbell era un actor inglés grandote que pasó a la posteridad como el antagonista por excelencia de Charles Chaplin en once películas. Con invariable cara de pocos amigos y modales bruscos, a Campbell le pintaban gruesas cejas y conseguía una máscara temible y amenazante. ¿Cómo no recordarlo? Era el mesero que sacudía al personaje entrañable de los bigotitos en un restaurante porque no tenía con qué pagar la cuenta, y el matón de la cuadra al que todos temían y que Carlitos vigilante, de milagro, lograba poner en caja, entre otros tantos villanos.

 

Hace un año atrás Alberto era Gardel, con altos niveles aprobación, imagen positiva y consenso. Había alumbrado algo parecido a un líder. Cristina estaba atenta desde el Senado. Horacio Rodríguez Larreta era el jefe del gobierno de la CABA, sin carisma, pero hábil gestor, obligado a ser muy prudente después de la derrota electoral de Macri en la presidencial. El ex mandatario se había retirado con el 40 % de los votos, premio superlativo para alguien con mucha imagen negativa.

 

 

Como siempre, el kirchnerismo te vende gato por liebre. De la mano del audaz Sergio Massa salió a vender una reforma a la ley de impuesto a las ganancias según la cual un número importante de trabajadores en relación de dependencia se vería teóricamente beneficiado con una baja en su tributación por ingresos.

 

Las relaciones de los gobiernos de origen justicialista con el país vecino han estado atravesadas sucesivamente por períodos de amistad y enemistad a lo largo de las últimas ocho décadas

 

Si hay un tema del cual Mauricio Macri rehúye hablar es sobre una posible candidatura suya en un futuro inmediato. En esta reaparición pública, motivada por la presentación de su libro, Primer Tiempo, el expresidente dejó en claro en cada entrevista otorgada que no será candidato en las elecciones de medio término de este año, elecciones que considera demasiado importantes al recalcar que “no hay 2023 sin 2021″ y que “hay que frenar a Cristina Kirchner que se quiere llevar puestas a las instituciones”.

La obscenidad del kirchnerismo se ha desplazado desde la periferia hasta el centro mismo de la actividad productiva, infestando el espíritu de la ciudadanía con la pequeñez de un discurso con el cual solo habla machaconamente de la pobreza. 



Celebración involuntaria de Alberto Laiseca, autor de "Los Sorias".
El diseño del país para abogados se debate entre lawfare o impunidad. Pero marcha, para después de las elecciones, hacia el doble indulto.

 

 

Cualquier alivio tributario es siempre positivo. Sin embargo, mientras la Argentina siga sin un plan económico consistente, este tipo de iniciativas implicará únicamente una mejora transitoria.

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