Opinión

 

Al igual que en la economía, la respuesta del gobierno nacional a los desafíos de la pandemia en el ámbito educativo fue la más simple y brutal: cerrar completamente las escuelas. Ahora, el tibio e impreciso anuncio del ministro de Educación de un eventual retorno a la presencialidad recibió el contundente rechazo de los gremios docentes.

 

YPF está de nuevo en los titulares de los medios, y no por las buenas razones. Se duda de su capacidad financiera por las dificultades que enfrenta para negociar una nueva restructuración de su deuda corporativa donde están en juego 6.200 millones de dólares.

 

 

Desde que apareció la pandemia del COVID-19, los oficialismos de turno en la región están electoralmente en problemas. No todo se debe al impacto del virus, pero está claro que la aparición del bicho y sus consecuencias socio económicas limitaron la capacidad de maniobra para mandatarios que ya venían navegando con dificultades.

 

 

Los argentinos pueden creer que el gobierno transita un camino de vaguedades, mezcladas con una anomia de ideas y un amateurismo administrativo alarmante. Puede creer, en suma, que estamos frente a un conjunto de improvisados combinados con burros que no tienen demasiada idea de lo que hacen.

 

 

El Gobierno ha dado un mensaje claro, uno de los pocos en trece meses. Dice, con firmeza, que hay una moral kirchnerista que avala y tolera lo inaceptable, mientras da lecciones de integridad y decoro a quienes critican su gestión.

 

 

 

El Presidente se enoja con todos menos con su socia. El deterioro de la investidura presidencial no tiene retorno.

 

La necesidad de confirmar obsesivamente una nueva identidad colectiva, aderezándola con argumentos reivindicatorios que pretenden retrotraernos a un pasado escandaloso, exhibe al gobierno tratando de borrar la noción del tiempo, en cuanto devenir histórico.

 

 

 

 

1.- Beneficio de inventario

El poder se recibe sin beneficio de inventario.

 

 

Fue una gran mujer y los grandes hombres de su tiempo así lo reconocieron. Su desenfado, lucidez y coraje lo pagó con lágrimas y soledad, pero nadie la oyó quejarse o arrepentirse por el camino elegido. No tuvo el linaje de Mariquita Sánchez, ni la belleza de Eduarda Mansilla, ni la sensualidad de Juana Gorriti, pero sin desmerecer a nadie, como dicen las señoras, fue la más atrevida de todas, la que con más consecuencia luchó por lo que creía y la que, por supuesto, pagó el precio más alto por su osadía.

 

 

 

El principal problema del peronismo gobernante es que le falta poder en vez de sobrarle porque Cristina y Alberto se restan en vez de sumarse.

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