Opinión

El país pende de una elección que en el mejor de los casos le dará respiro y una leve esperanza, gobernados por una maraña incomprensible de peronismos.
El jarrón roto - Por Vicente Massot
Escrito por Vicente Massot
El domingo antepasado, cuando se conocieron los resultados de la elección y las principales figuras del gobierno -después de horas de mutismo- debieron aceptar la derrota, por boca del presidente escuchamos que no echaría en saco roto la voz del pueblo, transparentada en las urnas.
El mito de la nación católica da la clave de los misterios peronistas - Por Loris Zanatta
Loris Zanatta
En cualquier democracia occidental, es difícil imaginar una explícita intervención eclesiástica en la coyuntura política; no es el caso de la Argentina

Algo extraño nos afecta al sentir que aquello que sucede delante de nuestros ojos está más allá de toda humana comprensión. La expresión es exagerada, sin duda, pero no queda muy lejos de los hechos.

Creer que el dinero como dádiva es razón suficiente para influir en el voto de la gente es un absoluto insulto a la inteligencia y a la dignidad

Para ciertas facciones de la prensa porteña, contaminadas por el simplismo analítico de la grieta, la última reorganización del gabinete de Alberto Fernández sólo puede interpretarse como una nueva confirmación de que "la que siempre gana", "la que comanda", "la que consigue lo que quiere" es la vicepresidenta, la señora de Kirchner. Es probable que haya que revisar ese enfoque.
Sale Fulano y entra Mengano, de la misma “barra” de Fulano - Por Carlos Berro Madero
Escrito por Carlos Berro Madero
La crisis del Frente para “Todes” parece que se resolverá por el momento mediante un cambio de figuritas, como parte de una vulgar “opereta” más del kirchnerismo que se ha ido convirtiendo en una verdadera tragedia política, sin solución a la vista.

El regreso de los fantasmas saludables ante el fracaso de los dueños de la virtud. Las designaciones de Juan Manzur y de Aníbal Fernández.

Para la vicepresidenta, es cuestión de elegir entre su libertad y la democracia, de ahí la rebelión de sus adictos contra el presidente que ella misma depositó en la Casa Rosada.

Conurbano: un voto castigo por la destrucción de puestos de trabajo, la inflación, los vacunados vips y el retorno de reconocidos “vagos” liberados por su militancia política
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Todo surge de una derrota electoral. El que gana canta y festeja, el que pierde llora y desespera.

Un presidente delegado, según The Economist, llega al poder por impulso de una figura más fuerte. Y los intereses de esa figura “no son necesariamente los mismos que los del país”.

Somos contemporáneos de una época en que élites y sociedad no se relacionan con vínculos duraderos. En la Argentina, tanto Mauricio Macri como Alberto Fernández fueron tremendos destructores de confianza política.

Si para la democracia representativa la voz del pueblo es la que se expresa en las urnas, para Fernanda Vallejos la voz del pueblo es la de Cristina, es decir, la voz de la líder, la salvadora de la patria, la conductora o la jefa.

