Opinión
- ¿Y ahora qué? - El gobierno consiguió finalmente que los dos proyectos claves por los que tanto bregó, se convirtieran en leyes. Luego de negociar día y noche, por espacio de medio año, en las dos cámaras del Congreso Nacional, los libertarios tienen derecho a celebrar una victoria de singular importancia. Como esos proyectos eran la condición necesaria para avanzar en pos de las reformas estructurales de la economía -el núcleo duro del programa de Milei- si acaso hubieran sido trabados o rechazados en bloque por los senadores o los diputados, a esta altura el oficialismo estaría metido en una crisis de magnitud.
Las diatribas, los insultos y los desequilibrios del presidente Javier Milei no son una anécdota, un dato pintoresco o un detalle menor. Si la democracia nos importa, lo que está ocurriendo es peligroso.
El último lunes se cumplieron 50 años de la muerte de Juan Domingo Perón: 1° de julio de 1974. A medio siglo de su partida y a poco menos de uno de su irrupción en la historia política del país, la figura y las ideas de quien fue tres veces presidente siguen ejerciendo un poderoso influjo y no dejan de alimentar tanto amores como aborrecimientos.
Este instrumento de votación beneficiaría a nuestro sistema electoral en la igualdad de oportunidades para las fuerzas políticas y reduciría los recursos financieros y ambientales
Existe una gran diferencia entre problemas y preocupaciones. Estas últimas crean un intríngulis que no le permite a la mente humana distinguir las razones por las cuales han surgido, y poder obrar en consecuencia.
¿Qué debería hacer alguien que está convencido de algo? El convencido, además tiene a su favor, pruebas empíricas que indican que está en lo cierto. Su postura, sin embargo, vaya a saber uno por qué diablos, se ve fuertemente enfrentada con una corriente de “corrección simpática” que, cada vez que el convencido se expresa sueltamente sobre lo que cree, lo ataca bajo el argumento de que no está en sus cabales y de que ve fantasmas que no existen por todos lados.
Cuando la política se convierte en religión, la religión se convierte en política - Por Loris Zanatta
Loris Zanatta
El adversario se vuelve enemigo; el disidente, herético, zurdo o cipayo da lo mismo; ha ocurrido mil veces, sigue ocurriendo: en la Argentina, en Europa, en todas partes
Las señales se asemejan a más de lo mismo, en este peronismo roto, dividido en pedazos. Ahí están, por caso, la decena de actos que se hicieron para conmemorar a Perón.
Alguien debería informarle al Axel Kicillof cómo salieron las elecciones del año pasado. En el acto de conmemoración del cincuentenario de la muerte de Perón, el gobernador llamó “modelo primarizador (sic) sin soberanía” a la política oficial y aseguró que “la oposición” a ese modelo surge de “la enorme mayoría de nuestro pueblo que no está dispuesta a entregar sus derechos y sus conquistas”.

Una de las escenas icónicas de Padrino Uno, por lo menos para el que esto escribe, es cuando Michael Corleone le dice a su cuñado Carlos, que niega su complicidad con el asesinato de Sonny “Si algo me irrita es que ofendan mi inteligencia”.
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El general Ancap contra los zurditos de derecha - Por Jorge Fernández Díaz
Escrito por Jorge Fernández Díaz
El profesor que hizo llorar a Javier Milei tiene un puñado de convicciones inflexibles: los libertarios y los anarcocapitalistas encarnan el “bien” y el resto de la política representa directamente el “mal”; hay por lo tanto una sola verdad en Occidente, el mundo ha vivido equivocado y “la democracia se ha convertido en un sistema perverso”. Jesús Huerta de Soto es el Jesús ibérico de la Nueva Derecha y el pensador vivo a quien más admira el León: el catedrático lo arropó intelectualmente durante su última gira por España, y después de un vibrante encomio leído a voz en cuello, le obsequió un retrato ciclópeo y dedicado “al titán de la libertad”.
“El azar de la Historia determina a veces el ritmo de una
época, aún en contra de la voluntad del genio que la anima”.
- Emil Ludwig
Sin asunción de responsabilidades y creatividad, la política no se recuperará.
Costó, pero lo logró. Como si hubiese ganado una etapa de clasificación de la Copa Libertadores, el gobierno parlamentariamente más débil desde 1983, finalmente tuvo al menos una ley, con algunos detalles interesantes desde el punto de vista político. No tenerla, hubiese sido una catástrofe de imprevisibles consecuencias. Porque de un presidente promercado, los primeros que hubiesen empezado a desconfiar serían… los propios mercados.

